Podría escribir versos apostróficos. Pero no.
Por que no hay un tú.
Un tú con el cual podría ir a comer donuts,
un tú que me acompañe en mis antojos de medianoche,
un tú que cuide al cuerpo de los líquidos,
un tú que rompa la carcasa
y deje pasar corriente.
Yo sólo quiero de vuelta mis días reibles al lado de un tú.
Pero parece que no existo (yo).
Y si no hay un Yo,
obviamente no habrá tú. (ni versos apostróficos)
lea por
-
Por un rato no más ausentes las coherencias, ahora por acá se escriben y se
republican otras cosas menos dramáticas:
http://reuniondecatalejos.blogspot.com/
Hace 5 semanas



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada